domingo, 7 de junio de 2015


El Cerebro Adicto
 
(Guerrero Mothelet, V. (2013). El cerebro adicto. ¿Cómo ves?, N°. 177, (Pp. 10-14). México: UNAM. Recuperado el 13/04/15, de: http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto.)
 
Por: Celestina González Estrada

 

Anteriormente, las adicciones se consideraban como un problema de moral y voluntad, hoy, son  reconocidas como enfermedad y tratadas como tal. Son definidas como “enfermedad crónica caracterizada por la búsqueda y el uso compulsivo de una sustancia a pesar de saber los daños que ocasiona”.

En los años 30, comenzó el estudio de las adicciones, entonces se consideraban solo una falta de moral y voluntad de las personas y como consecuencia se le atribuía un castigo en lugar de un tratamiento. En la última década del siglo, la investigadora mexicana-estadounidense Nora Volkow, encontró la causa física de la dependencia al observar imágenes cerebrales y la influencia de las sustancias en ellas. Con esto demostró que las drogas modifican la química y estructura del cerebro, como una enfermedad y como tal puede tratarse.

El Profesor Rubén Baler, afirma, que la adicción es una enfermedad progresiva, en la primera etapa, es consumida para obtener los efectos de euforia de las sustancias, al consumirlas de manera crónica, el cerebro se acostumbra a ellas y comienzan a aparecer los primeros signos de dependencia como: imposibilidad de dejarla, extralimitarse para obtener droga, sentir que se necesita de ella para funciona cotidianamente.

Al consumir drogas se alteran zonas del cerebro como el tallo cerebral (encargado de la respiración, sueño, etc.), la corteza cerebral (pensar, planear, tomar decisiones y sistema límbico, donde se aloja el circuito de recompensa del cerebro, que es el sistema que nos motiva a repetir acciones para nuestra supervivencia.

Las drogas en el cerebro, alteran la transmisión interneuronal ya sea aumentando la producción de neurotransmisores naturales o actuando como ellos ante un receptor, lo que ocasiona que la comunicación no sea adecuada.

La mayoría de las drogas actúan sobre la dopamina, que es un neurotransmisor fundamental para las sensaciones de placer, de esta forma, el individuo pierde la capacidad de sentir placer por medios naturales, ya que se acostumbró a dosis masivas de dopamina producidas por las drogas. Así, si el individuo no consume la droga, se siente deprimido o apático, pero a la vez va desarrollando tolerancia, por lo que necesita consumir dosis mayores. Cuando se llega a esta etapa, la falta de droga produce el síndrome de abstinencia que consiste en síntomas como ansiedad, irritabilidad, náuseas, insomnio, episodios de sudoración, temblores y psicosis, y puede llevar a la muerte.

La propensión a las adicciones proviene de varios factores biológicos y ambientales. Del 40 al 60% del riesgo total se debe al factor genético, el resto son factores ambientales, sociales, culturales, dietéticos.     Se pueden identificar como lo factores de riesgo los siguientes:

  • Conducta agresiva temprana
  • Habilidades sociales deficientes
  • Ausencia de supervisión paterna
  • Compañeros/amigos que abusan de sustancias
  • Disponibilidad de la droga
  • Pobreza
    Y de protección, según el National Institute on Drug Abuse:
  • Autocontrol
  • Relaciones positivas
  • Supervisión y apoyo paterno
  • Información
  • Políticas contra el uso de drogas
  • Cohesión comunitaria
Para que se desarrolle una adicción importa igual lo adictiva que sea la droga, su disponibilidad y lo aceptable que la considere la sociedad.
La doctora Medina Mora explica que “toda la parte del cerebro que es responsable del juicio, raciocinio y control de la conducta se desarrolla hasta los veintitantos años" por lo que la adolescencia representa un factor de riesgo ante la drogadicción, los  adolescentes son más vulnerables a los efectos de sustancias adictivas. Sumado a esto las propiedades de algunas drogas usadas como medicamentos (para aliviar el dolor), pueden influir y confundir a las personas respecto al  consumo.
También se ha demostrado que hay ciertas conductas que aunque no son adictivas pueden causar adicciones, como a comer, al sexo o a los juegos de azar debido a una descompensación del circuito de la recompensa.
Se menciona la comorbilidad, que es la presencia de una adicción y una enfermedad mental como la esquizofrenia o bipolaridad en un individuo, aproximadamente el 60 % de las personas adictas padecen una enfermedad psiquiátrica.  
Todas las adicciones pueden tener graves consecuencias, tanto en la salud como en las relaciones humanas, no solo afectan al enfermo, también a la gente que lo rodea. Las sustancias adictivas no solo afectan el circuito de recompensa en el cerebro, también otros como los relacionados con las emociones, el autocontrol, la memoria y la toma de decisiones; por esto las adicciones ocasionan disfunciones en todas esas capacidades.
Hablando de los tratamientos para curar adicciones, deben considerarse que el enfermo abandone la sustancia a la vez que se trabajan con las causas físicas y biológicas que causan la adicción, entrenar de nuevo los circuitos neuronales afectados, tanto los de recompensa como los de voluntad, por lo que los tratamientos pueden ir desde fármacos, terapias cognitivo-conductuales o intervenciones motivacionales. El tratamiento debe definirse según la persona, el tipo de sustancia, el ambiente en que vive y sus recursos, internos y externos. Se requiere una terapia multidimensional que procure entrenar nuevamente un cerebro que aprendió algo totalmente anormal, pues la adicción, en última instancia, es una enfermedad de aprendizaje. Al ser enfermedades crónicas, siempre son posibles las recaídas por lo que hay que controlarlas para mantener la calidad de vida.
En conclusión después de haber abordado las adicciones, sus causas y aun conociendo los tratamientos disponibles, lo ideal es prevenir las adicciones, hay que hacer notar los efectos dañinos y nocivos de las sustancias para evitar su consumo e inculcar todo esto en los niños y jóvenes, pero también es importante exaltar y promover las actividades y recursos positivos que como sociedad tenemos disponibles para ser felices en lugar de probar con drogas o conductas adictivas.
 
¿Por qué elegiste este tema?
De inicio leí los subtítulos de los cuatro temas disponibles, de esos escogí 2 temas y leí completos los artículos, me decidí por El cerebro adicto porque me pareció muy interesante, no había leído mucho sobre esto, pero la forma en que está presentado me pareció sencilla y al tratarse de un tema con tanta repercusión social, quise trabajar sobre él. A diferencia de El lado oscuro del universo, que al inicio era mi favorito,  este tema me pareció más fácil de abordar, opinar y presentar  a cualquier público.
 

¿De dónde partiste para empezar a escribir?

Primero leí el artículo completo y marqué las partes que me parecieron más importantes, como definiciones y palabras clave. Luego fui escribiendo y revisando para que las ideas quedaran en un orden que respete y explique la idea principal.
 

 

 

 

 

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario